Desmintiendo mitos sobre la piel

A diario nos encontramos con mitos sobre la piel que creemos ciertos, pero en realidad nos pueden hacer empeorarla. En este post estamos desmintiendo 7 mitos sobre la piel:

Las toallitas faciales son un excelente sustituto del limpiador facial

Falso, estas toallitas nos pueden ser útiles en situaciones de escaso tiempo, pero no deberían ser tu método principal de eliminación de maquillaje. Los químicos que contienen para mantenerlas húmedas nos van a alterar la piel y gradualmente van a obstruir los poros. Limpia tu piel con un limpiador facial por la mañana y por la noche y, seguidamente, aplícate un tónico para hidratar y equilibrar la piel.

 

Si tu piel es grasa, no necesitas preocuparte por el uso de productos hidratantes

A veces, la piel es grasa porque las glándulas sebáceas se aceleran para compensar la piel seca, causando el exceso de aceite y otros rasgos típicos de la piel grasa. Prueba un producto hidratante en una pequeña parte de la cara y observa si eso ayuda a marcar la diferencia. Pruébalo durante tres semanas para observar si tu piel mejora y así, tendrás la respuesta sobre si tu piel es naturalmente grasa o si está trabajando horas extras.

 

Puedo irme a dormir con el maquillaje puesto, no va a dañar mi piel

Todos los productos cosméticos que proporcionan color e ilusión en la piel dejan una película tóxica en la superficie que puede causar irritación, inflamación, deshidratación y obstruir los poros. No importa lo cansada que estés por la noche, tómate tiempo para lavarte la cara adecuadamente y desmaquillarte los ojos y labios.

 

Si uso agua muy caliente, puedo abrir mis poros y limpiarlos

Contrariamente a la creencia popular, los poros no pueden abrirse y cerrarse como ventanas. Además, bañarse o ducharse a temperaturas demasiado altas pueden dañar la piel.

El agua caliente puede deshidratar tu piel, causar o desencadenar la sensibilidad existente, producir capilares distendidos e incluso hacer que la piel produzca aceite en exceso como mecanismo de defensa. Los esteticistas especializados aplican calor controlado (a través de vapor) durante un tratamiento facial para suavizar la piel, ayuda a los productos a penetrar más profundamente, pero los poros realmente no se abren. 

 

Los alimentos que ingiero no afectan a mi piel

Desafortunadamente, al menos una de cada cuatro personas come alguna variedad de comida rápida todos los días. Si bien la mayoría de las personas reconoce que una dieta pobre puede conducir a muchos problemas de salud, no se dan cuenta de que estos problemas también incluyen el estado de la piel.

Eres lo que comes. Todo lo que pongas en tu cuerpo tendrá un impacto directo en tu piel. ¡Una dieta pobre puede causar opacidad, hinchazón, enrojecimiento, congestión, acné y más! Evita los alimentos con alto contenido de azúcar y grasa, ya que ambos aumentan la inflamación en el cuerpo que luego puede dañar el colágeno y la elastina. También minimiza la cantidad de alcohol y cafeína que consumes porque ambos deshidratan el cuerpo y la piel.

Consume mucha agua para mantenerte hidratado y elimina las toxinas, consume alimentos ricos en antioxidantes para proteger contra los radicales libres y alimentos ricos en omega-3 como aguacate, salmón, aceite de oliva, trucha de río, caballa, atún, arenque, sardinas… Para mejorar el colágeno y la elastina y mantener la piel saludable y joven.

 

En un día nublado, no se necesita protección solar

Casi todas las esteticistas y expertos en cuidado de la piel mencionan esto como uno de los mitos más escuchados (y más peligrosos).

Las nubes crean una barrera que solo difunde la menor cantidad de luz solar. La piel absorbe la misma cantidad de rayos dañinos UVA y UVB en un día nublado que en un día soleado. Siempre es necesario usar protección solar.

El 80% de los rayos solares superan las nubes y llegan a nuestra piel, si nos exponemos sin protección nos conducirá a un daño solar acumulativo y al envejecimiento temprano.

El daño solar es acumulativo durante toda tu vida y si te expones constantemente dañara la piel día tras día. Incluso detrás de una ventana pones en riesgo líneas de expresión, arrugas, hiperpigmentación, hipopigmentación, opacidad, flacidez y la textura rugosa de la piel. Y lo peor, ¡el cáncer de piel! Usa crema solar todos los días, sin importar la actividad o el clima. Incluso si tienes la piel con tonalidades más oscuras. Es muy importante no irse a dormir con la protección sin retirar, limpiarse la piel antes de dormir es fundamental.

 

El uso de protección solar hace que no te broncees la piel

La protección solar ayuda a prevenir la aparición de cáncer de piel. El protector solar no nos impide broncearnos: nos impide quemarnos y reduce la probabilidad de aparición de cáncer de piel. La protección total no existe, no hay un 100% de fotoprotección contra la radiación solar e incluso si tu protector solar tiene un FPS muy alto, parte de radiación solar acabará llegando a la piel. También debes tener en cuenta la cantidad de protección solar que aplicas, ya que si no se adhiere a las cantidades recomendadas, o no la aplicas continuamente, estarás menos protegida. La protección SPF que al principio tenía tu protector solar, irá disminuyendo cada vez más.

Si tienes alguna pregunta sobre hechos o mitos sobre el cuidado de la piel, no dudes en preguntarnos a través del correo info@cosmonou.com o por las redes sociales (Instagram, Facebook y LinkedIn).

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