¿Qué tipos de Filtros Solares hay?

Filtros Solares

¿En qué hay que fijarse a la hora de elegir un protector solar? Solemos prestar atención al factor de protección (SPF), a los componentes, a la capacidad de resistencia al agua y al sudor, etc. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de valorar un elemento esencial: el filtro solar que contiene.

Pero primero, ¿qué son los filtros solares? Son activos físicos, químicos o biológicos que protegen a nuestra piel del daño celular causado por la radiación solar.

¿Sabías que existen varios tipos filtros solares? ¿Sabrías escoger el que más le interesa a tu piel? Continúa leyendo si te interesa dar con la respuesta de estas dos cuestiones.

TIPOS DE FILTROS

  • FILTROS SOLARES FÍSICOS

Los filtros solares físicos (también llamados filtros minerales o filtros inorgánicos) son aquellos que actúan como una pantalla protectora que refleja y repele los rayos solares, impidiendo que penetren en la piel y la dañen. Son capaces de proteger la piel tanto de la radiación ultravioleta (UV) como de la luz visible y la luz infrarroja. Su composición se basa en activos minerales. Entre ellos el óxido de zinc, el óxido de hierro, el caolín, el talco, dióxido de titanio o la mica.

Se caracterizan por ser los filtros que mayor protección ofrecen y por su estabilidad. Ya que su efecto no disminuye con el tiempo (aunque eso no significa que no se deba reaplicar la crema cada varias horas o después de bañarse o sudar). Además, este tipo de filtros solares no son absorbidos por la piel, de modo que prácticamente no hay riesgo de sufrir reacciones alérgicas o irritaciones.

Sin embargo, algunas personas los encuentran poco atractivos y no muy agradables al tacto, ya que tienen una textura espesa y con un acabado blanquecino. Cabe decir que con las últimas innovaciones en cosmética muchos de ellos ya no ofrecen este tipo de acabado que puede ser molesto y poco estético para algunos.

¿Para qué pieles se recomiendan los filtros físicos?

Este tipo de protección se recomienda mayoritariamente para las pieles más sensibles, intolerantes (sobre todo a los químicos) o propensas a padecer alergias. También deben usarse después de realizar ciertos procedimientos como el peeling químico, la depilación láser, etc. o en pieles dañadas, con enfermedades dermatológicas o con cicatrices. Por último, también se recomienda su uso en niños menores de 3 años.

  • FILTROS SOLARES QUÍMICOS

Por otro lado, encontramos los filtros químicos, también llamados filtros orgánicos. A diferencia de los filtros físicos que impiden que la radiación penetre en la piel. Los filtros químicos permiten que la radiación ultravioleta incida en las capas más superficiales de la piel, la absorben y mediante determinados procesos químicos la transforman en calor, que será liberado por el propio organismo. Es decir, protegen la piel absorbiendo los rayos solares y transformándolos en calor de forma que sean inofensivos para la piel. Estos filtros tienen distintos espectros de absorción: unos absorben la luz visible, otros los UVB o los UVA, y otros son capaces de absorber más de un tipo. Estos se componen de activos químicos, habitualmente moléculas de carbono, hidrógeno y oxígeno o componentes como el octocrileno o la avobenzona.

Se caracterizan por ser los más comercializados gracias a su buena cosmeticidad, ya que, a diferencia de los filtros físicos, tienen una textura más ligera y de acabado totalmente transparente que hace más agradable su aplicación.

Como inconveniente, estos filtros sí son absorbidos por la piel y sus ingredientes pueden causar reacciones o alergias, principalmente en las pieles más sensibles. Además, es necesario aplicarlos al menos 30 minutos antes de exponerse al sol si queremos que su efecto sea óptimo. También se deben reaplicar más regularmente, a diferencia de los filtros físicos.

¿Para qué pieles NO se recomiendan los filtros químicos?

Es mejor no utilizar este tipo de filtros en niños de menos de 3 años o en personas con pieles muy sensibles propensas a reacciones alérgicas o irritaciones. También es importante no aplicarlas en pieles lesionadas o post-procedimientos (láser, peeling, depilación, etc.).

Además, es importante resaltar que, aunque se consideran filtros seguros, ya que no está demostrado que tengan efectos negativos sobre la salud, la Academia Americana de Pediatría propone elegir protectores químicos que no contengan Oxybenzone o Benzophenone 3 (BP-3) por sus posibles efectos sobre las hormonas.

  • FILTROS SOLARES BIOLÓGICOS

Los filtros biológicos no se consideran filtros solares como tal, ya que no bloquean los rayos solares. Más bien son substancias antioxidantes que evitan la formación de radicales libres, lo que a la vez nos ayuda a potenciar nuestro sistema inmunológico. Trabajan en sinergia con el resto de filtros solares. Se ha demostrado que aumentan la eficacia de estos, mejorando la protección antioxidante natural de la piel y ayudando a reparar el daño oxidativo generado por la radiación ultravioleta. Entre sus componentes principales encontramos la vitamina E y la vitamina C, los licopenos y los betacarotenos.

Si quieres saber como elegir el protector solar que más se adapta a tu piel te recomiendo que visites nuestro post «Elegir protector solar«.

Y si lo que te interesa es conocer los trucos para conseguir un bronceado perfecto sin hacer sufrir a tu piel este es el post adecuado para ti.